Educar Bien no existe.

Puedes intentarlo, pero quizá podrías invertir tu energía y tu imaginación en hacerlo BONITO.

Porque de los errores y de los baches es de donde vamos a crecer como familia.

Te animas a aprender cómo conectarte con tus hijos para acompañarles en su camino, sin gritos, castigos o premios?

Acompáñame!