Me hubiera encantado haber sido buena en Física en el Instituto. Me fascinaba pero no entendía absolutamente nada y como a los 16 años no me planteaba suspender como una posibilidad, me ubiqué en la tribu de los “de letras” y no volví a estudiar nada con números hasta “Estadística” en la carrera….pero esa es otra película…

Una de las cosas que recuerdo ( máis ou menos) es la definición de INERCIA: medida de dificultad para cambiar el estado de movimiento o reposo de un cuerpo.

…dificultad para cambiar de estado… me hace pensar a menudo en la capacidad del ser humano para “dejarse llevar”.

Es cierto que somos animales sociales y las tendencias culturales nos facilitan la vida, la uniformidad simplifica el complejo espectro de posibilidades y el efecto “rebaño” nos mantiene calentitos.

Pero como sociedad, un grupo crece cuando crecen sus individuos, cuando con sus experiencias únicas enriquecen la convivencia aportando soluciones a problemas y planteando dudas razonables que favorezcan el movimiento y desarrollando “mente colectiva” conectando consigo mismos y con los demás…

Y la INERCIA no nos está ayudando a crecer…un ejemplo facilito…

¿Quién se atreve a tirar su Smartphone a la basura? ¿Quién se ha planteado POR QUÉ tenemos que estar conectados 24 horas al día, con media docena de redes sociales en el bolsillo? ¿Por qué?

INERCIA…Inercia que suena bien cuando “LOS NIÑOS” son pequeños, pero que chirría un montón cuando escuchamos ese “todos tienen móvil , Mamá, quiero uno…” INERCIA que nos mantiene ocupados, dormidos….

Hace 7 años no existía Whatsapp..sólo 7.
¿Cómo vivíamos? ¿Como éramos capaces de tener amigos, relaciones, hacernos bromas, querernos…?
¿En qué ha mejorado nuestra vida?

“Puedes estar conectado con gente lejos”..¿Y las cartas que escribíamos? Las redes no son LA ÚNICA forma de mantener contacto.
“Al instante recibes feedback”….Al instante se mandan muchas cosas sin pensar, ¿En cuántos líos nos hemos metido por esa INMEDIATEZ de las redes?
“Te enteras de todo”… Estressssssssssssssssssss

¿Y el SPINNER? en una semana se han vendido en el bazar de mi pueblo más de 1000…¡1000!
“Todos lo tienen Mamá…”

No reniego de las nuevas tecnologías, del progreso y de los avances a todos los niveles, pero me niego a pensar que no hay alternativas. Que el consumismo feroz y la dependencia TOTAL a internet son la vida que nos espera.
Muchas familias me pregunta cómo afrontar el tema de “redes sociales” con sus hijos.
Se hacen congresos y simposios…y eso está genial pero… ¿Y si vamos un poco más al fondo de la cuestión?

Es como cuando nos decían que era muy malo fumar, con un pitillo en la mano…¿No será que somos nosotros los que tenemos un problema con la tecnología y lo relativizamos de cara a nuestros hijos? No estamos programados para esto, no nacimos con capacidad de procesamiento suficiente como para aprovecharlo de manera útil, porque con toda la tecnología que tiene un iPhone 7 podríamos llegar a la luna, pero lo usamos para hacer “SELFISHHH”, para mandar vídeos chorras o para cabrearnos en un grupo de “Güasá”…y los niños mirando, absorbiendo, creando su necesidad de experimentarlo también.
Y está en todas partes…sin tiempo a analizar las consecuencias, sin estudios suficientes que certifiquen una utilidad o beneficio, hemos llenado los colegios de tablets y pizarras digitales, en nombre de una “innovación educativa” que se olvidó de los cambios realmente necesarios…y ahora la culpa del déficit de atención es de los unicornios.

Imaginémonos una semana con un móvil sin aplicaciones, sólo llamadas. Sin poder recibir e-mails, whatsapps o consultar redes sociales. Imaginémonos una semana en la que si queremos estar conectados lo hagamos desde el ordenador, en un momento en el que no estemos haciendo nada más, sin ocupar otro momento del día en NO ESTAR PRESENTES…

Estamos empezando a vivir peligrosamente a través de un mundo irreal, detrás de una pantalla. Nuestros hijos han nacido viéndonos depender de wifi, batería, gigas…más agobiados por llevar el cargador que por cualquier otra cosa.

Me gustaría proponer un movimiento “sin conexión”…intentar vivir con un móvil “patata” sólo para estar localizables…me parece la única y más consecuente manera de mostrarles a nuestros hijos que la vida es mucho más que los selfies, los likes, los retuits y los emoticonos… Un vida más lenta, a otro ritmo, saboreable, sin el estrés de estar SIEMPRE ON.

Yo, que trabajo en redes, que soy Commmunity Manager y CEO me vuelvo a mi vida libre de “notificaciones”, me borro de esta esclavitud…veréis como se puede vivir en el siglo XXI una vida “normal”, fuera de la INERCIA.
Que no nos obliguen…a nada.

( Los que sepáis inglés, la letra de esta canción es brutal “ARE WE CRAZY???”)